Cómo recalentar la cazuela: las 3 mejores formas

Como recalentar la cazuela las 3 mejores formas

Una cazuela clásica es un delicioso plato a base de carne, verduras rellenas y salsas, pero hay muchas versiones de ella, incluida una alternativa vegetariana.

Dado lo querido y versátil que es este plato, es habitual hacer una cazuela en grandes recipientes y sería un desperdicio tirar las sobras, por eso hemos hecho esta guía sobre cómo recalentar una cazuela.

¿Cuál es la mejor manera de recalentar una cazuela? Normalmente, la mejor manera es recalentarla por el mismo método que usaste para cocinarla, que es el horno, pero también puedes usar el microondas o la cocina, siempre que añadas un poco de agua o aceite de oliva a la mezcla.

Indice

Las mejores formas de recalentar una cazuela 

Una cazuela es uno de esos platos que puedes preparar con antelación, hacer una gran cantidad y guardarla para más tarde, porque si la guardas bien y sabes cómo recalentarla, seguirá estando deliciosa durante varios días después de haberla hecho por primera vez.

Al recalentar un guiso debes tener en cuenta que no estás intentando cocinarlo de nuevo, sino que lo calientas lo suficiente para que sea agradable de comer.

¿Por qué insistimos en este punto? Porque un error común es recalentar un guiso congelado a temperaturas extremadamente altas o durante más tiempo del necesario, y acabar estropeándolo.

Si lees a continuación, conocerás las distintas formas de recalentar una cazuela. Hay algunas diferencias entre cada método, pero una cosa que todas tienen en común es el requisito previo de que tu cazuela debe ser almacenada y descongelada adecuadamente.

Hoy en día, todos los hornos y microondas tienen una opción de descongelación, pero si no estás seguro de cómo usarla, te recomendamos que utilices el método de la vieja escuela y saques la cazuela del congelador unas horas antes o incluso la noche anterior.

Si la cazuela estaba en el frigorífico (ojo, no olvides la cazuela en el frigorífico durante más de un par de días, mejor congélala) puedes sacarla sólo 30 minutos antes y dejarla reposar a temperatura ambiente.

Si piensas hacer varias comidas con ella, sería útil cortarla en pequeñas porciones antes de congelarla.

¿Tu cazuela está descongelada, porcionada y lista para ser recalentada? Aquí tienes las 3 mejores formas de recalentar un guiso de la nevera o el congelador.

Cómo recalentar una cazuela en el horno 

El horno sigue siendo la mejor manera de calentar una cazuela refrigerada porque la mayoría de las veces es el método con el que se cocinó originalmente la cazuela y evita errores comunes como las manchas de frío o que se queme el fondo.

En primer lugar, tienes que preparar la cazuela para recalentarla. Para ello, debes tener en cuenta el tipo de cazuela que tienes a mano.

Recalentar una cazuela de huevos, de carne, de patatas o cualquier tipo de cazuela que pueda perder fácilmente la humedad requiere un trozo de papel de aluminio para cubrir la parte superior del recipiente.

En cambio, si vas a recalentar una cazuela que contiene ingredientes como el pan, es mejor dejarla sin tapar para evitar que los ingredientes se empapen.

Estos son los pasos para recalentar una cazuela en el horno:

  1. Saca la cazuela del frigorífico con al menos 20 minutos de antelación. Para recalentar una cazuela congelada, tienes que descongelarla o sacarla con unas horas de antelación.
  2. Si lo necesitas, divide el guiso en porciones más pequeñas o prepara sólo la parte que necesites. Coloca estas porciones en recipientes resistentes al horno, si no lo son ya.
  3. Es comúnmente aceptado precalentar el horno a 350 grados, pero nosotros creemos que basta con 250 grados porque permite controlar el proceso de cocción y evitar quemaduras.
  4. Coloca la cazuela dentro y cubre la parte superior con papel de aluminio, si es necesario.
  5. Si estás familiarizado con los preajustes de tu horno, elige el que mejor se adapte al tipo de cazuela que vas a recalentar. De lo contrario, el viejo preajuste de Calentamiento Convencional (dos líneas, una arriba y otra abajo) sirve para todo.
  6. El proceso de recalentamiento debería durar entre 20 y 30 minutos, pero es mejor comprobar la cazuela cada 5-10 minutos. También puedes bajar un poco la temperatura (no menos de 200-180 grados) durante los últimos 10 minutos de recalentamiento.
  7. Saca la cazuela y déjala reposar unos minutos antes de servirla. Recuerda no quitar el papel de aluminio caliente con las manos desnudas.

El único problema de recalentar un guiso en el horno es que no es conveniente si sólo necesitas recalentar una pequeña porción. En ese caso, sería mejor utilizar el microondas para una preparación más fácil y rápida.

Cómo recalentar una cazuela en el microondas 

Si vas a recalentar una cazuela para el desayuno, lo más probable es que las porciones no sean muy grandes. En este caso, el horno puede no ser la solución para ti, porque la cazuela suele guardarse en el recipiente con el que se hizo, que es demasiado grande para tus necesidades de desayuno.

Por eso el microondas es perfecto si necesitas recalentar un guiso sin que se reseque.

Otra ventaja del microondas es que los microondas modernos han mejorado mucho sus opciones de descongelación, por lo que puedes descongelar con seguridad una cazuela congelada y calentarla, todo en cuestión de minutos y utilizando el mismo aparato.

Estos son los pasos para recalentar una cazuela en el microondas:

  1. Saca la cazuela del frigorífico con al menos 20 minutos de antelación. Para una cazuela congelada, utiliza la opción de descongelación de tu microondas, pero asegúrate de seguir las instrucciones para no arriesgarte a estropear la cazuela. Si no te fías de la descongelación rápida en el microondas, saca la cazuela del congelador con unas horas de antelación.
  2. Si es necesario, divide la cazuela en porciones más pequeñas y guarda las que no necesites. Coloca la cantidad de cazuela que vayas a recalentar en un recipiente resistente al calor. Recuerda que el metal, el aluminio arrugado y algunos tipos de plástico y espuma de poliestireno no entran en el microondas, así que comprueba las etiquetas.
  3. Asegúrate de que el guiso se distribuye uniformemente en el recipiente. A menos que tengas un microondas con inversor, lo más probable es que te queden algunos puntos fríos si no distribuyes la cazuela lo suficientemente bien.
  4. Si necesitas cubrir el recipiente, no utilices plástico ni otros materiales inseguros. Más bien, utiliza otro recipiente del mismo tipo o un plato de cerámica para cubrir la parte superior.
  5. La mayoría de los microondas de hoy en día son muy inteligentes y tienen programas de cocción automática que eliminan todas las conjeturas del recalentamiento. En cualquier caso, puedes poner el microondas a temperatura alta durante los primeros 2 ó 3 minutos, y luego puedes bajar el calor según te convenga.
  6. Recalentar una cazuela en el microondas es muy rápido, así que después de 2-3 minutos, comprueba tu cazuela y dale la vuelta a las piezas. Si crees que no está lo suficientemente caliente, añade otros 30 segundos y procede así hasta que esté lista.
  7. Para recalentar la cazuela sin que se cocine demasiado, no la dejes mucho tiempo en el microondas sin pausas y sin comprobarla. Te arriesgas a quemar algunos ingredientes (especialmente el queso).
  8. Saca la cazuela y sírvela.

El único problema de recalentar un guiso en el microondas es el espacio. Por supuesto, en un microondas pequeño no cabe una cazuela entera, pero dependiendo de tu modelo de microondas puedes tener problemas incluso con porciones más pequeñas.

Si quieres recalentar sólo una parte de tu cazuela pero te preocupa el espacio, puedes intentar recalentar tu cazuela en una sartén grande.

Cómo recalentar la cazuela en una sartén 

Recalentar una cazuela en una sartén es una forma estupenda de asegurarse de que todo sale según lo previsto. Las sartenes son versátiles, ya que puedes elegir el tamaño adecuado para la cantidad de cazuela que quieras recalentar.

Además, recalentar algo en la sartén requiere que estés allí en todo momento, por lo que es muy difícil estropearlo.

Si tienes una porción de guiso demasiado pequeña para el horno, pero demasiado grande para el microondas, la sartén puede ser la solución para ti.

Estos son los pasos para recalentar una cazuela en una sartén:

  1. Saca la cazuela del frigorífico con al menos 20 minutos de antelación. Para recalentar una cazuela congelada, tienes que descongelarla o sacarla con unas horas de antelación.
  2. Utiliza un spray de cocina o añade una cucharada de agua o aceite de oliva a una sartén antiadherente y caliéntala a fuego medio hasta que empiece a hervir. Es mejor elegir una sartén con tapa, para poder tapar la cazuela cuando sea necesario.
  3. Coloca la cantidad de cazuela que necesites en la sartén y distribúyela uniformemente.
  4. Puedes mover las piezas de vez en cuando. La combinación de agua y la tapa hará que tu cazuela se mantenga hidratada.
  5. Si el aceite de oliva es absorbido completamente por la cazuela o si el agua se evapora, corres el riesgo de quemar el fondo de la cazuela. Añade más aceite o agua según creas conveniente para asegurarte de que no se cocina demasiado.
  6. Recalentar la cazuela en una sartén es muy rápido, así que sigue removiendo durante unos minutos hasta que esté lo suficientemente caliente para servir.

Junto con el horno, la sartén es la forma más segura de recalentar una cazuela, sin embargo, requiere un poco de habilidad culinaria y un poco de paciencia, ya que tienes que estar presente durante todo el proceso.

¿Se puede recalentar una cazuela? 

Sí, puedes, de hecho, una cazuela grande puede dar para más de unas cuantas comidas si la guardas y recalientas adecuadamente.

Puedes elegir el método que prefieras para recalentar un guiso entre el horno, el microondas y la cocina. Cada uno se ajusta a necesidades diferentes, por ejemplo, si quieres recalentar una gran cantidad de guiso, el horno es tu mejor elección.

Para una cantidad pequeña o una sola ración, puedes elegir el microondas o la sartén. Ambos métodos son rápidos y no requieren un gran esfuerzo. Son formas estupendas de recalentar una cazuela de desayuno.

Los ingredientes de la cazuela también influyen: una cazuela hecha con ingredientes que pierden humedad fácilmente, como los huevos, las patatas o la carne, debe recalentarse con la ayuda de un papel de aluminio (horno), un plato de cerámica (microondas) o una tapa (sartén).

También debes tener cuidado de recalentar el guiso sin cocinarlo en exceso, porque algunos ingredientes, como el queso, podrían quemarse o soltar mucho aceite graso si se cocinan demasiado.

Sigue nuestra guía paso a paso sobre cómo recalentar la cazuela y podrás estar seguro de disfrutar de tu deliciosa cazuela durante muchos días.

Antonella

Antonella ha trabajado como chef durante más de 10 años y ha colaborado con varios sitios web y publicaciones como escritora fantasma. Tras licenciarse en la escuela de cocina, siempre ha trabajado como chef en restaurantes de alto nivel y ha impartido clases de cocina por todo el país. Tras establecerse en California, Antonella ha puesto en marcha su propio negocio de catering y ha escrito para CookandLogic desde sus inicios, aportando sus años de experiencia en lo que respecta a ingredientes, recetas y consejos culinarios.

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