Receta de salsa de queso de Chick-fil-A

Receta de salsa de queso Chick fil A

Desde sus ingeniosas vacas de dibujos animados, que tratan de conseguir que la gente coma menos carne de vacuno y más pollo, hasta sus sándwiches de pollo crujiente y a la parrilla, sus patatas fritas con forma de gofre y sus famosos nuggets de pollo, Chick-fil-A es un elemento básico de la comida rápida. 

Cuando pides una comida en Chick-fil-A te presentan las siempre populares salsas Chick-fil-A, de mostaza con miel y de barbacoa, pero, sin que muchos lo sepan, hay una salsa secreta para mojar con queso que sólo se puede pedir.

Esta salsa para mojar no está disponible en todos los locales de Chick-fil-A, pero si quieres añadir un toque de queso a tu comida, es muy fácil de preparar y está muy rica. 

Indice

Cómo hacer la salsa de queso de Chick-fil-A

Se dice que la salsa de queso que se utiliza en los macarrones con queso de Chick-fil-A y la salsa para mojar son la misma cosa. 

Aunque no faltan variaciones de macarrones con queso en Estados Unidos, los macarrones de Chick-fil-A son sin duda uno de los más populares del mercado gracias a esta salsa. 

Una de las cosas buenas de esta salsa de queso es que, a diferencia de muchas recetas de salsa de queso, no tienes que recurrir a un roux para espesar la mezcla de queso y leche.  

Un roux es un agente espesante compuesto de mantequilla y harina y puede resultar intimidante de usar al principio, lo que hace que esta receta sea estupenda para los principiantes. 

En cambio, esta versión se basa en el queso americano para ligar y emulsionar los ingredientes. Este queso tiene un emulsionante específico llamado citrato de sodio, y como tal, no se puede sustituir. 

Sin embargo, hay otros 4 tipos de queso, así que si quieres sustituirlo por otros quesos de la lista, ¡eres más que bienvenido!  

Ingredientes:

(10-12 raciones)

  • 1 1/4 tazas de leche entera
  • 1,5 cucharadas de mantequilla sin sal de tipo europeo, como la Kerrygold
  • 4 oz de queso americano desmenuzado 
  • 4 oz (1 taza) de queso cheddar afilado, rallado 
  • 1,5 oz ( ¼ taza) de queso cheddar blanco, rallado
  • 4,5 cucharadas de queso parmesano rallado
  • 1,5 cucharadas de queso romano rallado 
  • ¾ cucharadita de sal kosher 

Instrucciones:

Paso 1:

Pon una cacerola mediana a fuego lento y derrite con cuidado la mantequilla, con cuidado de que no se queme. 

Una vez derretida la mantequilla, añade lentamente la leche y remueve un par de veces. Aumenta el fuego a medio/bajo. Añade la sal. 

Removiendo con regularidad, lleva la leche casi a ebullición. Cuando la leche empiece a burbujear en el borde de la sartén, reduce el fuego a bajo. 

Paso 2:

Añade el queso americano. Los trozos deben estar rasgados o cortados en cubos, pero no es necesario que sean diminutos. Con una cuchara de madera o una espátula, remueve continuamente hasta que el queso se derrita y la mezcla esté suave. 

Si el queso no se funde bien, aumenta ligeramente el fuego, removiendo continuamente para evitar que se queme. Vuelve a bajar el fuego a bajo cuando todo esté incorporado. 

Paso 3:

Añade los quesos cheddar blanco y fuerte, el parmesano y el romano. Remueve constantemente hasta que todo el queso se derrita y se incorpore a la salsa. 

Paso 4: 

Retira el cazo del fuego y deja que la salsa repose sin tapar de 10 a 15 minutos para que se espese mientras se enfría. Debe tener la consistencia del queso. 

Paso 5: 

Pasa con cuidado la salsa de queso a una fuente de servir y ¡disfruta! 

Sustitución de ingredientes

Lo bueno de las salsas de queso es que hay mucho margen para las sustituciones en lo que respecta al queso. Puedes adaptar fácilmente los ingredientes para que se ajusten a tus preferencias de sabor. Incluso puedes añadir un chile jalapeño para darle un poco de picante.

Como ya hemos dicho, el único ingrediente no negociable en esta receta es el queso americano, aunque se puede utilizar Velveeta si es necesario. No dudes en utilizar queso ya rallado para ahorrarte un paso. 

Sin embargo, para los demás quesos, ¡hay mucho espacio para los cambios! Aunque no se recomienda el queso azul para esta receta, la mayoría de los demás quesos funcionan. 

Aquí tienes algunas ideas de sustituciones que mejorarán la salsa de queso de Chick-fil-A sin cambiarla hasta hacerla irreconocible. 

1. Gouda

El gouda es un gran sustituto del queso cheddar si buscas un queso que pueda añadir algo de profundidad de sabor sin ser demasiado abrumador. 

Al elegir un queso gouda, hay que tener en cuenta algunas cosas, como la edad y si está ahumado o no. 

El gouda es originario de los Países Bajos y es uno de los quesos más consumidos del mundo, por lo que probablemente encontrarás muchas opciones en la sección de quesos de tu supermercado local. 

Para esta receta, busca un gouda joven o un gouda moderadamente envejecido. Cuanto más viejo es el gouda, más duro se vuelve y más difícil es de fundir. Por tanto, opta por las variantes más suaves. 

Si buscas un fondo ahumado en tu salsa de queso, el gouda ahumado es una opción excelente. Pruébalo antes de utilizarlo en esta receta para calibrar la intensidad del humo. Si es muy fuerte, reduce a la mitad la cantidad que vas a sustituir. 

2. Queso Edam

El queso Edam es otra gran alternativa que no difiere del Gouda. 

El Edam es un queso medianamente firme y tiene un agradable sabor a nuez. El queso Edam se funde bien y las notas de nuez añadirán riqueza a la salsa. 

Busca un queso edam joven, ya que el edam envejecido se endurece y se funde de forma irregular. 

3. Manchego 

El manchego es un queso español que tiene un encantador sabor afrutado y está en el lado más dulce de la escala de quesos, pero sigue siendo picante e intenso. Es un sustituto perfecto del queso romano. 

El manchego, como la mayoría de los quesos, tiene variantes jóvenes y envejecidas, y cuanto más viejo es el queso, más dura es su textura. Elige un manchego de media curación para mantener la textura de la salsa. 

4. Pecorino 

El pecorino es un queso de cabra duro procedente de Italia que es un excelente sustituto del parmesano. 

El pecorino tiene un sabor más terroso, con notas brillantes de hierba, y aunque tiene un aspecto similar al parmesano, suele madurar durante menos tiempo y no es tan potente. 

Es un complemento maravilloso para cualquier salsa, e incluso puedes espolvorearlo sobre la salsa para añadir un elemento de queso sin ahogar los demás sabores de la salsa. 

Con qué acompañar la salsa de queso de Chick-fil-A 

El mundo es tu ostra cuando se trata de utilizar esta salsa de queso. Se puede utilizar como salsa o como aderezo para las verduras. Incluso puedes echarla encima de los macarrones con queso si te sientes muy indulgente. 

Aquí tienes un par de ideas para servir la salsa de queso Chick-fil-A, ¡pero no se acaban aquí! Sé creativo, no existe demasiado queso cuando se sirve como condimento. 

Terneras de pollo 

El maridaje clásico para esta salsa de queso es, por supuesto, las chuletas de pollo. Chick-fil-A se especializa en pollo frito y esta salsa se hizo para combinarla con ellos. 

Las chuletas de pollo son fáciles de conseguir, así que si no puedes ir a Chick-fil-A o no tienes uno en tu zona, puedes encontrarlas fácilmente en la sección de congelados de la mayoría de las tiendas de comestibles. 

Patatas fritas 

Otro excelente maridaje para esta salsa de queso son las patatas fritas.

Mientras que la mayoría de la gente opta por el ketchup o la mayonesa para acompañar sus patatas fritas, esta salsa de queso es perfectamente cremosa y es un complemento maravilloso para el crujiente salado de las patatas fritas. 

¡Incluso puedes usarla para hacer patatas fritas con queso!

Verduras asadas

Las verduras asadas son maravillosas compañeras de la salsa de queso de Chick-fil-A y una gran opción para quienes intentan aumentar su consumo de verduras. 

La opción clásica de verduras con salsa de queso es el brócoli asado, pero la coliflor, las coles de Bruselas, las judías verdes y el romanesco son también excelentes opciones. 

Cómo recalentar la salsa de queso de Chick-fil-A 

Si prefieres tus salsas a temperatura ambiente, puedes simplemente sacarla del frigorífico una hora antes de comerla. Pero si lo que prefieres es una salsa caliente, estos son los mejores métodos de calentamiento. 

Cómo recalentar la salsa de queso Chick-fil-A en el microondas

Aunque esta salsa no tiene que recalentarse necesariamente, si prefieres una salsa caliente es muy fácil calentarla. 

Asegúrate de que la salsa está en un recipiente apto para microondas y caliéntala a fuego alto durante 1 minuto, removiendo una vez. 

Cómo recalentar la salsa de queso de Chick-fil-A en el horno

Si no te gusta recalentar la comida en el microondas, también puedes recalentar la salsa en el horno. Simplemente calienta una cacerola pequeña a fuego lento y caliéntala suavemente hasta que esté bien caliente. 

Ten cuidado de no aumentar demasiado el calor para evitar que se queme, y remueve con frecuencia.

Cómo guardar la salsa de queso Chick-fil-A 

Esta salsa es muy fácil de guardar en el frigorífico. Si la salsa está caliente, asegúrate de que se enfría completamente antes de transferirla a un recipiente hermético. 

Se puede conservar en el frigorífico hasta 5 días. 

Receta de salsa de queso de Chick-fil-A

La salsa de queso de Chick-fil-A es un condimento exclusivo de la popular cadena de restaurantes norteamericana. No está disponible en todos los locales, pero es fácil de preparar siguiendo estos sencillos pasos.
Prep Time10 mins
Cook Time10 mins
Total Time20 mins
Plato: Aperitivo, Condiment, Dip
Cocina: Americana
Keyword: Receta de salsa de queso de Chick-fil-A
Calories: 110kcal
Author: Antonella

Equipment

  • 1 cacerola

Ingredients

  • 1 y 1/4 de taza de leche entera
  • ½ cucharada de mantequilla sin sal al estilo europeo
  • 4 onzas de queso americano desmenuzado
  • 1 taza de queso cheddar fuerte rallado
  • ¼ de taza de queso cheddar blanco rallado
  • 4 y 1/2 cucharadas de queso parmesano rallado
  • 1 y 1/2 cucharada de queso romano rallado
  • ¾ de cucharadita de sal kosher

Instructions

  • Pon una cacerola mediana a fuego lento y derrite con cuidado la mantequilla, con cuidado de que no se queme.
  • Una vez derretida la mantequilla, añade lentamente la leche y remueve un par de veces. Aumenta el fuego a medio/bajo. Añade la sal.
  • Removiendo con regularidad, lleva la leche casi a ebullición. Cuando la leche empiece a burbujear en el borde de la sartén, reduce el fuego a bajo.
  • Añade el queso americano. Los trozos deben estar rasgados o cortados en cubos, pero no es necesario que sean diminutos. Con una cuchara de madera o una espátula, remueve continuamente hasta que el queso se derrita y la mezcla esté suave.
  • Si el queso no se funde bien, aumenta ligeramente el fuego, removiendo continuamente para evitar que se queme. Vuelve a bajar el fuego a bajo cuando todo esté incorporado.
  • Añade los quesos cheddar blanco y fuerte, el parmesano y el romano. Remueve constantemente hasta que todo el queso se derrita y se incorpore a la salsa.
  • Retira la cacerola del fuego y deja que la salsa repose sin tapar de 10 a 15 minutos para que se espese mientras se enfría. Debe tener la consistencia del queso.
  • Pasa con cuidado la salsa de queso a una fuente de servir y ¡disfruta!

Antonella

Antonella ha trabajado como chef durante más de 10 años y ha colaborado con varios sitios web y publicaciones como escritora fantasma. Tras licenciarse en la escuela de cocina, siempre ha trabajado como chef en restaurantes de alto nivel y ha impartido clases de cocina por todo el país. Tras establecerse en California, Antonella ha puesto en marcha su propio negocio de catering y ha escrito para CookandLogic desde sus inicios, aportando sus años de experiencia en lo que respecta a ingredientes, recetas y consejos culinarios.

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